El pasado martes 30 de junio celebramos un encuentro muy especial con varios voluntarios de refuerzo escolar, en una actividad coordinada junto a Fundación Mapfre.
Son ya varios años continuados de una iniciativa que sigue creciendo y dando frutos muy valiosos. A lo largo del curso, los voluntarios acompañan a niños y niñas en su actividad escolar, apoyándoles en una o varias asignaturas y ayudándoles a reforzar sus conocimientos para avanzar con mayor seguridad y confianza.
El refuerzo educativo tiene como objetivo principal ayudarles a superar el curso y a construir bases de aprendizaje más sólidas. Pero su impacto va mucho más allá de lo académico.
A través de este acompañamiento, se generan relaciones de confianza, se fortalece la autoestima de los niños y se les ayuda a afrontar con mayor naturalidad, tranquilidad y motivación todo lo relacionado con la escuela. Sentir que alguien te dedica su tiempo, te escucha, te apoya y apuesta por ti tiene un valor enorme.
Como ocurre en todo voluntariado, los beneficios son de ida y vuelta. Tanto los alumnos como los voluntarios reciben, aprenden y crecen a través de la relación que se crea durante el curso.
Para celebrar el fin de curso, nos reunimos con las familias y voluntarios que pudieron asistir, ya que algunos de ellos residen fuera de Madrid. En total, compartimos la tarde cinco familias y cinco voluntarios en una actividad conjunta llena de emoción.
Algunos ya se conocían en persona; otros se encontraron físicamente por primera vez después de meses de acompañamiento. Esto nos permitió vivir abrazos que llevaban tiempo esperando, sonrisas tímidas y una complicidad muy especial.
Durante la actividad, voluntario y alumno decoraron juntos un marco de fotos que después completaron con una imagen de ambos. Antes, compartieron qué les había enriquecido de su relación y cuáles habían sido sus aprendizajes más importantes durante este camino compartido.
Terminamos la jornada con una merienda en la que reinaron las risas, los abrazos y la alegría de encontrarse.
Desde Fundación Reimpulsa Vidas (antes Fundación Tengo Hogar) queremos agradecer a Fundación Mapfre el mimo con el que preparó cada detalle de este encuentro y la generosidad de acogernos en sus fantásticas instalaciones.
También queremos dar las gracias, de corazón, a todos los voluntarios que hacen posible esta actividad. Su compromiso, su tiempo y su confianza ayudan a que muchos niños y niñas puedan mirar al futuro con más seguridad.