Cada año, Leroy Merlin organiza un mercadillo muy especial con artículos de sus tiendas en perfecto estado, que sus empleados pueden adquirir a precios muy asequibles. Desde una lavadora o un microondas, hasta un rastrillo para el jardín, lámparas, alfombras, cojines o artículos para el baño.
Pero Leroy Merlin va un paso más allá, convirtiendo esta actividad en una acción solidaria con impacto real.
Desde Fundación Reimpulsa Vidas (antes Fundación Tengo Hogar) tenemos la oportunidad de participar en esta iniciativa encargándonos del cobro de los artículos y de la atención al cliente, resolviendo sus dudas con el apoyo de los responsables del mercadillo dentro de la empresa.
El ambiente que se vive durante la jornada es magnífico, ya que todos participan con ilusión y, en muchos casos, deciden redondear sus pagos para colaborar con la fundación. Un gesto sencillo que suma y que refleja el compromiso solidario de todas las personas que forman parte de esta iniciativa.
Toda la recaudación obtenida se dona a nuestra Fundación Reimpulsa Vidas, contribuyendo directamente a la labor de acompañamiento y apoyo a personas y familias en situación de vulnerabilidad.
Gracias a Leroy Merlin por confiar un año más en Fundación Reimpulsa Vidas y por demostrar que una acción interna también puede convertirse en una oportunidad para ayudar a los demás.
Un círculo virtuoso en el que todos salimos ganando y, lo más importante, en el que seguimos ofreciendo oportunidades de futuro a quienes más lo necesitan.